:59:01
-¿Quién es?
-El último que vio vivo a Dietrison.
:59:03
Estuvieron charlando en
la plataforma.
:59:05
Dietrison quería fumar y Jackson
fue a por su pitillera.
:59:09
Cuando regresó, no estaba.
:59:11
No sospechó hasta que llegó un
telegrama a Santa Bárbara.
:59:15
Encontraron el cadáver de
Dietrison cerca de Burbank.
:59:18
Muy interesante lo de
la pitillera.
:59:20
-¿Algo más?
-No, no mucho.
:59:22
La secretaria de Dietrison
ignoraba lo de la póliza.
:59:25
La hija recuerda que Neff
habló con él una noche...
:59:29
...del seguro de accidente.
:59:31
Al principio no lo conseguí,
la señora Dietrison se opuso.
:59:34
Luego hablé con él en los campos
petrolíferos y aceptó.
:59:38
-Firmó y me entregó un cheque.
-Magnífica venta, señor Neff.
:59:43
Es absurdo que se lo reproche.
Es nuestro mejor vendedor.
:59:46
Cómo iba a saber que
se caería del tren.
:59:49
¿Caerse del tren?
¿Acaso estamos convencidos?
:59:54
-No le entiendo.
-Claro que no, señor Keyes.
:59:56
¿Qué opina usted? Esta póliza
puede salirnos cara.
:59:59
Tiene la claúsula de
doble indemnización.
1:00:01
-¿Qué opina?
-No tengo opinión.
1:00:04
¿Ningún presentimiento? ¿Una
de esas corazonadas suyas?
1:00:07
Ningún presentimiento.
1:00:08
Me sorprende, señor Keyes.
Yo tengo mi propia opinión.
1:00:12
Estoy seguro de lo que
le ocurrió a Dietrison.
1:00:15
¿Lo sabe? ¿Qué sabe?
1:00:17
Que no fue un accidente.
1:00:22
¿Qué me responde?
1:00:24
¿Yo? Si usted lo dice,
siga investigando.
1:00:28
La gente cree que por tener
un despacho lujoso...
1:00:34
¿Diga? Que pase, por favor.
1:00:38
La gente cree que por tener un
despacho lujoso uno es idiota.
1:00:42
Espero una visita.
1:00:44
No, quédense y presten
atención.
1:00:47
La señora Dietrison.
1:00:53
Muchas garcias por haber
venido, señora Dietrison.
1:00:55
De todo corazón.
El señor Keyes.
1:00:58
-Encantado.
-Tanto gusto.
1:00:59
-Y el señor Neff.
-Conozco al señor Neff.